Justo cuando el reloj marcaba las 7:30 a.m estoy de pie esperando en la estación del metro a un amigo, segundos mas tardes recibo un mensaje que me deja saber que este apenas viene saliendo a mi encuentro, calculo que llegaría en 30 minutos por lo que me pongo cómodo y me recuesto en la pared mientras el sol me cubría del frió de la mañana, trato de no preocuparme por el tiempo porque de igual manera jamas llegaría a clases, jamas llegaba a tiempo a ningún sitio, tenia un problema con la autoridad, el tiempo y las reglas. Miraba el reloj cada 5 minutos como si eso fuera hacerlo andar mas rápido, en todo caso si pudiera manejar el tiempo seguramente lo detendría.
A las 7:40 a.m se asoma a lo lejos entre la masa de personas la silueta de un hombre que yo reconocía trate de no darle importancia me concentre en el teléfono mientras el iba directo al baño. Pasado varios minutos vuelve y enciende un cigarro a unos escasos 10 metros delante mio, desistí de la idea de hacerme el tipo duro y camine con un poco de orgullo directo hacia el. Estrechamos las manos y sonreímos, no era la primera vez que lo hacíamos.
Lo había conocido 12 meses atrás cuando en el transcurso del metro cruzamos miradas, yo pretendía que leía un libro y el pretendía que no me miraba, al salir de la estación cruzo la calle para 5 minutos después volviera. Si algo lo hizo volver fue la mirada de admiración que yo tenia hacia el, no lo podía negar era el tipo de hombre que me gustaba. No dijo ni una sola palabra al pasar frente a mi y subió las escaleras para llegar al segundo piso del centro comercial que estaba justo fuera de la estación del metro, no tarde en seguirlo y cuando lo hice volvió en sus pasos, me di cuenta que la puerta del baño frente al mio estaba cerrada ahí estaba la razón del retroceso, lo seguí y justo antes de acabar las escaleras, le susurre de cerca ¿Que andas Buscando? A ti, me respondió sin ni siquiera titubear, me hizo gesto para que lo acompañara a la salida. Nos detuvimos a un lado y encendió un cigarro e inmediatamente me ofreció uno, lo pensé por un momento pensaba que quizás me vería un poco mas cool si lo aceptaba, pero la verdad es que destetaba fumar. Hablamos por espacio de media hora pensé que tenia una vida bastante interesante, se había divorciado varias veces, tenia hijas y pretendía muy bien que solo le atraían las mujeres, aunque yo era un pesimista por excelencia, siempre tomaba todo por mentira, nunca me creía las historia de la gente, los estudiaba y sonreía mientras me contaban todo. Al final desistió de la idea de ir al baño juntos y siguió su camino y yo el mio. Luego pensé que quizás su vida era mas bien una tragedia bien aburrida.
Dos meses después lo volví a encontrar, esta vez fuimos al baño, entramos al mismo cubículo mientras no había nadie mas allí, se empezó a masturbar, mientras yo lo intentaba, la verdad es que ni siquiera podía conseguir una erección, no era el sitio, el lugar, el momento, no estaba para nada mal pero el constate miedo no me hacia pensar en otra cosa que alguien caminando dentro de aquel baño, acabo en mi mano, yo no pude hacerlo estaba tan asustado que moverme fuera del cubículo fue lo mas lejos que pude llegar, me limpie las manos y salí, nunca dejo de sonreír. ¿Sera que todo era una broma para el?.
Unos días mas tarde lo vería otra vez, esta vez caminamos para hablar, parecía haberse enojado después de decirle que ser gay no es tan difícil, que todo el miedo era inducido, le dije que la gente debe aceptar lo que te gusta y si no lo hacían que yo no sufriría por eso. Bueno a la final yo siempre andaba solo y no le tenia miedo a terminar de esa manera, le dije que me parecía mas difícil vivir tratando de aparentar algo mas por el resto de tu vida, todo lo que pudo decir fue "lo quieres hacer ver fácil, pero no lo es", y se fue cruzando la calle. Lo había visto en un par de ocasiones mas, la ultima de ellas me había negado un beso, pero nada trascendental había ocurrido.
Y allí estaba yo, eran las 7:45 a.m aun tenia 15 o quizás 30 minutos mas antes de que mi amigo arribara, todo dependía del trafico en la ciudad. No estaba seguro que eras tu, el sol no me dejaba ver bien, me dijo cuando me acerque, me reí y le dije que por que se había afeitado la barba que con ella se vea mas bonito, sonrió con un aire de inseguridad como siempre lo hacia. ¿Como has estado? ahí vamos, lento pero seguro le respondí como solía hacerlo, la verdad es que me había despertado del lado equivocado de la cama. Me comento algo sobre la historia, algo sobre que yo podía ser historia. Estoy cansado de las historias, ahora solo quiero disfrutar la vida mientras se pueda le dije enseguida y me miro como buscando respuestas.
Parece que la vida te hubiera golpeado me respondió, no quise responder ante tal pregunta retorica, todo lo que podía pensar era todas esas personas con miedo a mostrar quienes eran realmente, me escogí los hombros, y enseguida cambio de tema. Podríamos coger mira mis pantalones me dijo, baje la mirada y note el bulto que se marcaba en su pantalón, ¿a si?, ¿Donde seria eso? le respondí y de inmediato pensé <<yo y mi estúpida manía de ser tan sistemático >>. Como vayan viniendo vamos viendo me dijo, me reí, no quería hacerlo, no quería seguir alimentando el miedo de la gente como el. ¿Traes condón? le pregunte y de inmediato me miro con cara de que todo la fantasía que tenia montaba se hubiera acabado, respondió negativamente ante tal interrogante.
- No creo que vaya a suceder entonces, le dije sin dejar de sonreír, se despidió estrechando manos y se fue.
Mire el Reloj eran las 8:00 a.m, Sentí que había perdido 10 minutos de felicidad y que había ganado algo de lo cual no estaba muy seguro que era, quizás después de todo el tenia razón, yo podía hacer historia.